martes, 31 de diciembre de 2013

Expresar nuestra Fe en Nisán

Interesante: Demos una idea primero de qué son estos doce sentidos, porque usualmente pensamos que hay cinco, pero estos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) están incluidos en los doce. Por eso presentamos los sentidos en el orden de los meses hebreos, con su tribu correspondiente y diciendo algunas palabras acerca de cada uno. Cada sentido posee una gran carga de significado, basado en las varias connotaciones de su nombre en hebreo.
Orden
Mes
Tribu
Sentido
Nota
1
Nisan
Iehudá
habla
Hablar, dibur, también significa "liderazgo" en hebreo, motivo por el cual se vincula con el Año Nuevo de los Reyes, porque el rey gobierna con su palabra.
2
Iar
Isajar
pensamiento
Contemplación. También es el sentido de la meditación.
3
Sivan
Zevulún
caminar
También se refiere al movimiento en general y a un sentido del progreso.
4
Tamuz
Reuvén
vista
La persona que tiene este sentido es especialmente perceptiva.
5
Av
Shimón
oído
Las personas que tienen este sentido son especialmente receptivas.
6
Elul
Gad
acción
Esta palabra también significa rectificación, reparar algo, relacionado con este mes previo a las Grandes Festividades de Tishrei, que está dedicado a reparar nuestros senderos. A algunas personas les gusta reparar cosas que no funcionan, otras piensan que comprar cosas nuevas es mejor.
7
Tishrei
Efraím
tacto
Implica también las relaciones matrimoniales. Todo el secreto de las festividades de este mes es el matrimonio entre el pueblo y Dios.
8
Jeshvan
Menashé
olfato
Las personas que tienen este sentido son especialmente sensibles a los demás y concientes de sus rasgos de carácter.
9
Kislev
Biniamín
dormir
Está explicado en Cabalá que si una persona tiene un sentido para algo, puede hacerlo bien en un tiempo corto. Dormir también es el sentido de una persona calma y fría. Es el sentido del alma de calmarse a uno mismo. También relacionado con soñar.
10
Tevet
Dan
ira
Este sentido debe ser dirigido directamente contra nuestra mala inclinación. Debemos saber cómo tener una indignación justa frente a la maldad que tenemos adentro. Esto tiene que venir antes de estar disgustado con la maldad que hay alrededor nuestro.
11
Shevat
Asher
gusto
Es también el sentido de comer apropiadamente, por lo que también a veces es llamado el sentido de comer.
12
Adar
Naftalí
risa
Por supuesto estrechamente vinculado con la festividad de Purim.
Ahora que hemos dado un recorrido por los 12 sentidos, debemos notar que todo este tópico es uno de los principales puntos de correspondencia entre la Cabalá y la psicología.
Lo primero que aprendemos en Cabalá es a ser concientes de la existencia y la presencia del Todopoderoso en cada instante de nuestras vidas, y lo mismo es verdad respecto a nuestra alma. La Cabalá nos enseña, especialmente respecto al tema de los 12 sentidos, cómo ser concientes de nuestra alma y sus distintos aspectos. Aunque todos tenemos algo de cada uno de estos sentidos, hay uno que predomina. Esto no significa necesariamente que venimos físicamente de la tribu que tiene este sentido, pero si que espiritualmente derivamos de ella.
La raíz original de la palabra Cabalá en hebreo ( קַבָּלָה ) significa "paralelo” o “análogo". En los Cinco Libros de Moshé esta raíz aparece sólo dos veces1, y en la misma expresión "los lazos deben estar aparejados uno a uno". Sólo más tarde, en el Libro de Ester aparece con el significado que se ha vuelto más común en hebreo, ( לְקַבֵּל , lekabel) "recibir".
Esto significa que el sentido original de la palabra Cabalá es la habilidad de ver paralelos, de ver correspondencias uno a uno entre diferentes conjuntos de elementos que a primera vista pueden no parecer estar relacionados entre sí. Todo se basa en el hecho de que tienen el mismo número de elementos. En la Torá los dos conjuntos eran de 50 lazos que unían las partes del techo de pieles del Tabernáculo del desierto, creando así una unidad a partir de dos partes.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Cuatro leyes de la Espiritualidad



                                         
"En la INDIA se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad"
La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".

Que me conozca a mi ...



 
Señor Jesús, que me conozca a mi
y que te conozca a Ti,
Que no desee otra cosa sino a Ti.
Que me odie a mí y te ame a Ti.
Y que todo lo haga siempre por Ti.
Que me humille y que te exalte a Ti.
Que no piense nada más que en Ti.
Que me mortifique, para vivir en Ti.
Y que acepte todo como venido de Ti.
Que renuncie a lo mío y te siga sólo a Ti.
Que siempre escoja seguirte a Ti.
Que huya de mí y me refugie en Ti.
Y que merezca ser protegido por Ti.
Que me tema a mí y tema ofenderte a Ti.
Que sea contado entre los elegidos por Ti.
Que desconfíe de mí
y ponga toda mi confianza en Ti.
Y que obedezca a otros por amor a Ti.
Que a nada dé importancia sino tan sólo a Ti.
Que quiera ser pobre por amor a Ti.
Mírame, para que sólo te ame a Ti.
Llámame, para que sólo te busque a Ti.
Y concédeme la gracia
de gozar para siempre de Ti. Amén.